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1.1.
EVOLUCIÓN HISTÓRICA DEL CONCEJO DE PESOZ.
Teniendo en cuenta que Pesoz es uno de los concejos
asturianos de menor población y más reducido territorio, además de ser uno de
los pocos municipios uniparroquiales de nuestra Comunidad Autónoma, es evidente
que su desarrollo histórico está ligado al de la comarca en que se halla
enclavado. Centraremos nuestra exposición en el pueblo de Argul, en la medida que nos lo permitan los escasos datos de que
disponemos referidos concretamente a este núcleo de población. En cualquier
caso, considerando el pequeño tamaño del término municipal, entendemos que la
evolución de la Villa de Pesoz y de todos los pueblos del Concejo ha sido
similar.
El primer momento cultural del que hay constancia arqueológica
en el Concejo de Pesoz es el Neolítico, representado por una necrópolis megalítica,
compuesta por tres túmulos en el lugar conocido como “El Coto” (Sanzo). La
escasez de yacimientos de este tipo en Pesoz contrasta con la abundancia de
megalitos que se registra en el resto de los Concejos del Occidente asturiano.
Una posible explicación habría que buscarla en la presencia de una densa red
de cortafuegos y pistas forestales que cruzan las cumbres y “chaos”
(zonas altas y llanas) de los sistemas montañosos del Concejo, cuya construcción
pudo hacer desaparecer los restos que pudiesen existir.
La cultura castreña está representada en el Concejo por
los Castros de Santa Cruz y San Isidro, aunque existen dudas de que el Castro
de Argul e incluso Torrevella puedan ser calificados como castros carentes
de obras de defensa.
No se puede dar una fecha exacta para los inicios del
poblamiento en estos castros, debido a la falta de una excavación arqueológica
exhaustiva, aunque se localizan en una zona donde abundan las explotaciones auríferas
presumiblemente de época romana, con lo que pensamos que debe ser puesto en
relación cronológica con ellas, sin descartar una ocupación en épocas
anteriores y/o posteriores. El Castro de
Argul es un yacimiento de cronología y tipología imprecisa. Se trata de un
montículo sin sistema defensivo visible en la actualidad (fosos y parapetos).
Sin embargo, goza de una privilegiada situación, y sobre él se cuentan
leyendas de “moros”, lo que avala la hipótesis de que se trata de un lugar
de población antiguo. Al igual que el topónimo “Torrevella”
nos sugiere la posibilidad de que en ese lugar se hubiera levantado una “torre
vieja”, anterior a la que actualmente se yergue en el centro del casco de
Pesoz, en relación con el Castro de
Argul podría utilizarse un planteamiento parecido; así, una posible torre
en este lugar entraría en relación con la cercana necrópolis de la
desaparecida ermita de San Miguel.
Destacamos las peculiares características del Castro de
San Isidro, que se localiza sobre la línea de cumbres que señala la divisoria
administrativa entre los municipios de Pesoz y San Martín de Oscos, en un
paraje de gran belleza, relativamente cerca de Argul. Con una altitud superior a los seiscientos metros, es el
asentamiento más elevado de cuantos han sido catalogados en la cuenca del Navia.
No es la única singularidad que ofrece, pues constituye, además, el único
caso documentado en Asturias donde se puede contemplar un tipo de fortificación
excepcional en nuestra región, son las “piedras hincadas”. Las ruinas del
Castro se extienden sobre una superficie de casi una hectárea, y se observan
hasta cuatro fosos, en el flanco sudoeste, que rodean el acceso al recinto.
Sobre los parapetos intermedios se disponen las “piedras hincadas”,
sucesivas líneas de lajas de pizarra verticales interpuestas, muy eficaces para
dificultar el paso al enemigo. Tras ellas se alza una monumental muralla, de
tres metros de anchura. La fundación de este Castro parece estar también
relacionada con la apertura de las minas de oro que Roma explota durante los
siglos I y II de la Era, de las cuales existe un magnífico ejemplo, a muy poca
distancia, en el vecino pueblo de Arruñada (San Martín de Oscos).
El famoso geógrafo griego del siglo I Estrabón tiene, en
los Libros II y III de su “Geografía”,
varias referencias a las tierras que hoy constituyen el Principado de Asturias.
Estrabón hace la siguiente y curiosa descripción de los pueblos del norte y
noroeste de España en tiempos del Emperador Augusto, entre los que están
incluidos los remotos antepasados de los asturianos:
“Los habitantes moradores de este montañoso país hacen
una vida sobria, no utilizan lechos y únicamente beben agua. Su principal
comida la constituye la carne de cabra, animal que también utilizan para sus
sacrificios religiosos. Tiene en pelo largo como las mujeres, pero en la guerra
se lo sujetan con una especie de cinta o turbante. Son aficionados a los
ejercicios corporales, luchas, carreras y simulacros de batallas en línea. Su
principal alimento lo constituyen las bellotas y castañas que molturan para
sacar de ellas harina después de desecadas y así conservarlas largo tiempo. No
conocen el aceite de oliva y guisan con grasas animales. Beben a veces jugos de
frutas fermentadas y el vino que en algunas ocasiones cultivan u obtienen lo
destinan a las fiestas colectivas, tomándolo en escudillas de madera. En sus
festines se sientan en sus cabañas en tarimas construidas alrededor de los
muros, colocándose con cierta etiqueta según su categoría y edad, y se pasan
la comida de mano en mano. También bailan hombres y mujeres al tañido de
instrumentos de viento, cogiéndose de las manos. Utilizan los varones vestidos
y capas negras en las que se envuelven para dormir, pero las mujeres las adornan
con flores y ramajes. En sus tráficos utilizan trocitos de plata machacada.
Como otros pueblos antiguos ponen sus enfermos en los bordes de los caminos para
que los viandantes, que conozcan la enfermedad, les den consejos terapéuticos.
A los parricidas se les mata a pedradas, fuera de los poblados, y a otros
criminales los arrojan desde altas peñas. Celebran sus bodas de forma parecida
a los griegos. Primitivamente usaban cueros henchidos para cruzar los ríos, bahías
y lagos, pero después de la expedición romana
de Bruto empezaron a usar embarcaciones construidas con troncos horadados. Viven
en la zona norte de la península ibérica y son los Vascones, los Cántabros y
los Astures. Son pueblos muy guerreros y de costumbres duras y primitivas debido
principalmente a su aislamiento, ya que las vías de comunicación para llegar
hasta ella son prolongadas y penosas. Actualmente han modificado algo sus hábitos
después de la paz y contacto con los romanos, pero donde éstos no han llegado
todavía, mantienen toda su rudeza sostenida por el aislamiento y el clima.
Algunos están ya al servicio militar de los romanos, sobre todo los de las
zonas próximas al nacimiento del Ebro.”
Eran los habitantes de los castros, las gentes que durante
siglos habían poblado estas tierras y que siguieron haciéndolo tras la llegada
de los romanos. Hasta entonces, habían construido aldeas que se proveían de
todo cuanto les era necesario mediante la explotación de su entorno más próximo
o por intercambio con otras comunidades. La competencia y rivalidad entre grupos
les había obligado a levantar poderosas defensas para proteger a sus familias,
cosechas y ganado. Situados, por lo general, en lomas y colinas, que permitían
un buen control sobre el territorio, estos poblados fortificados pervivieron con
renovada vitalidad en época imperial gracias al interés de los conquistadores
por las minas de oro, tan abundantes en las montañas del occidente de Asturias.
Las explotaciones auríferas son un total de siete en nuestro Concejo, de las
cuales una es laboreada mediante una galería y las restantes se encuentran a
cielo abierto. Las labores de “Las Furadías”, “La
Carcabúa” y “El Canal” en Argul, y las llamadas “Antiguas”,
en San Pedro de Agüeira, se localizan en la zona de contacto entre las Pizarras
de Luarca (constituidas esencialmente por pizarras negras ricas en materia orgánica
y pirita) y la Formación Agüeira (constituida por areniscas de grano muy fino,
limonitas y pizarras negras), circunstancia que contribuye a que sea más fácil
el desmonte de los materiales.
Por otra parte, durante los trabajos de campo llevados a
cabo para la redacción de la Carta Arqueológica del Concejo de Pesoz, se pudo
determinar el lugar exacto donde se localizaron los dos torques conocidos en la
bibliografía como procedentes de Argul
o Payalín. Este lugar se conoce como “La
Sierra del Cornu”, y se trata de un pequeño “chao” próximo a Argul
y situado por debajo del monte de Payalín. La cronología de estas joyas, hoy
desaparecidas, se plantea como una difícil cuestión, aunque si nos atenemos a
las fechas dadas para otras piezas semejantes, tendremos que remontarnos a los
siglos III – II antes de Cristo, y siempre en un contexto anterior a la
romanización.
La zona en la que se halla enclavado el Concejo de Pesoz
corresponde a la habitada por los pueblos prerromanos galaicos, como los “Albiones”,
que poblaban la Cuenca del Navia. Parece ser que este pueblo estaba establecido
entre los ríos Navia y Eo, territorio que, en la época romana, formó parte
del “Conventus Lucensis”. Plinio, al ir describiendo el litoral
Cantábrico de este a oeste, señala en su “Naturalis
Historia”, que después del río Navia están los “Albiones, Cibarci, Egivarri, cognominados namarini, adovi, arroni y
arrotrebae.” Puesto que en Piantón (Vegadeo) se descubrió en 1933 una
estela de “Nicer”, príncipe de los Albiones, personaje militar, no hubo
duda alguna para situar esta tribu entre los ríos Navia y Eo. Sin embargo, las
interpretaciones del mapa de Ptolomeo (del siglo II) en el litoral septentrional
de Hispania, parecen ofrecer una nueva orientación sobre la situación de los
Albiones, que estarían situados al este del río Navia y no al oeste, como
determina Plinio. De esta forma, quedaría más margen para la situación de
otras gentes mineras, ganaderas y pescadoras en el estrecho espacio entre los ríos
Navia y Eo.
Otra de las tribus que, según Plinio, habitaban el
Convento Astur en el siglo I era la de los “Paesici”,
localizados en una península situada entre Noega y el Convento Lucense. Según
las noticias proporcionadas por Ptolomeo, conocemos que el territorio pésico se
encontraba en el sector centro-occidental del litoral asturiano, y en el mismo
se hallaban incluidos la desembocadura del Nalón y “Flavium Avia”, la urbe más importante de la costa occidental
asturiana. El territorio pésico se extendería por el litoral hasta la base
oriental del Cabo Peñas, por el oeste hasta el límite occidental de Valdés, y
por el interior hasta las crestas de la cordillera Cantábrica, ocupando la
mayor parte de la margen izquierda del Nalón. Existen varios documentos de los
siglos IV a VII, y también en la diplomática medieval, que se refieren a los pésicos,
con la particularidad de que la referencia es siempre a un territorio o valle,
nunca a un núcleo de población, territorio que estaría localizado en la
cuenca alta del río Narcea. Es considerable la reducción experimentada por el
territorio pésico desde la descripción de Ptolomeo. Este fenómeno podría
explicarse estudiando el origen del gentilicio “Paesici”, que puede provenir del latín “pasco”, apacentar,
por lo que podría significar “los del ganado”, “pastores”. Los pésicos
ejercían un sistema pastoril trashumante semejante al de los “vaqueiros de
alzada” asturianos y “pasiegos” santanderinos (término que ofrece gran
similitud fonética con “paesicus”).
Al avanzar el grado de romanización en Asturias, aumentaron los terrenos de
cultivo y la propiedad privada, por lo que debió llegar un momento en que los
pastores trashumantes no dispusieron de más pastos que los situados en las
inmediaciones de los puertos de montaña. Fue error frecuente hasta hace no
muchos años considerar el Concejo de Pesoz, por la similitud fonética, como el
lugar de asentamiento de los pésicos y término representativo de la denominación
de la propia tribu. Ambas cosas son erróneas, ya que geográficamente el
Concejo queda fuera del antiguo territorio pésico, y, fonéticamente, el topónimo
“Pesoze”, parece más bien
referirse al nombre, en genitivo, de un poseedor individual de la tierra.
Por último, de entre las tribus que, según Plinio,
habitaban el litoral cantábrico, citamos a los “Cibarci”. La localización de esta tribu parece ser que
actualmente debe buscarse en la zona que ocupaban los hombres metalúrgicos,
pastores y pescadores que ocupaban el tramo marítimo entre el Navia y el Eo.
Hay quien opina, sin embargo, que estarían ubicados en la actual Provincia de
Lugo, entre los ríos Eo y Oro, al entender que los “Albiones”
estaban entre el Navia y el Eo.
Hay también en Pesoz yacimientos datables en la Edad
Media, como son las necrópolis del campo de San Andrés (cerca de Pesoz), el
campo de San Miguel (en Argul), la
torre y la iglesia de Pesoz. En la necrópolis del campo de San Miguel se
observan varias lajas que se corresponden con tumbas de lajas que habremos de
relacionar con la desaparecida ermita del mismo nombre, ya que la actual se
ubica más arriba.
La adscripción territorial de Pesoz durante el periodo
medieval ha suscitado confusas interpretaciones. Se le ha considerado como parte
de las tierras entre el Eo y el Navia, entregadas en la concesión real
efectuada en 1154 a favor del Obispo de Oviedo. Sin embargo, por una interpolación
formal del “Scriptorum” del obispo
don Pelayo, fechada en el 976, se sabe que “la villa que dicitur Pesoze” se hallaba en el territorio de
Grandas, el cual debía de alcanzar una extensión mayor de la que ocupa hoy el
Concejo homónimo. Durante el siglo XII, el monasterio de Villanueva de Oscos
extiende su dominio patrimonial por el actual municipio de Pesoz, como el lugar
de Francos, que también se incluye en el territorio de Grandas. Por ello,
creemos que estas tierras debieron de llegar a manos episcopales con la donación
de Fernando II realizada en 1186, relativa a la tierra de San Salvador de
Grandas, y no con ocasión de la cesión ya aludida, treinta años más antigua.
De una forma u otra, Pesoz pasa en el siglo XII a formar parte del extenso señorío
de la Mitra en el occidente asturiano, y así se mantendrá hasta la Edad
Moderna.
En el siglo XVI, con motivo de la desamortización de
bienes eclesiásticos realizada en tiempos de Felipe II, se emancipó Pesoz de
la Mitra Ovetense. En nombre del Monarca, Juan de Grijalva, en 1580, tomó
posesión de la feligresía de Santiago de Pesoz, vendiendo su señorío y
rentas a Alonso López Navia Bolaño. Sin embargo, los vecinos impiden que la
transacción se lleve a término, ofreciendo la cantidad pagada por López Navia
(687.035 maravedíes), para así redimir la jurisdicción del Concejo en 1582.
Comenzó entonces el “Concierto” por el que el Rey hacía a Pesoz concejo
independiente con jurisdicción entera civil y criminal, promesa de no separarle
de la Corona, elección libre de su Justicia, provisión, previo examen, del
Escribano, prohibición de extrañas injerencias jurisdiccionales, exención de
penas de cámara y otros tributos, etc. (Todo aprobado en Madrid en 1582, siendo
comisionado de Pesoz Gutierre de Navia y Mon). Tres años más tarde el antiguo
comprador, López Navia, es requerido para que abandone su posesión, y ese
mismo año se reúne el Concejo autónomo y se establecen las primeras
Ordenanzas, inspiradas en las de los Ayuntamientos vecinos, entre ellas, las de
las villas de Boal, Illano, Doiras o Serandinas. Se nombraron, asimismo,
Alcaldes Ordinarios y de Hermandad, Regidores, Procurador, Alguaciles,
Escribano, etc. Obtuvo Pesoz confirmación plena de sus privilegios en los años
1632 y 1777. Se modificaron las Ordenanzas en 1779, reinando Carlos III, cuando
se detecta una renovación de la mayor parte de los estatutos de los Concejos de
la Comarca, en el sentido de dar mayor intervención al estamento popular. En
las respuestas al interrogatorio del Catastro del Marqués de la Ensenada, se
dice, en cuanto a la pertenencia del Concejo de Pesoz, lo siguiente: “El
Concejo es de los vecinos por haberlo redimido, según costa del Privilegio, a
quienes pertenecen todas las Regalías del, y la elección de Alcalde, Regidores
y más Justicia, los cuales nombran todos los años el día de Santiago en el
mes de Julio”. Concluye la respuesta indicando que el Concejo
“no percibe derechos algunos”.
González Muñiz alude a la presencia de tropas en Pesoz
durante la Guerra de la Independencia, durante las ofensivas francesas de Bonet
y del mariscal Ney; y en la Guerra Carlista, momento en el que nuestro Concejo
fue recorrido por los guerrilleros de Méndez y Casariego. No se registraron en
ninguno de los dos casos hechos de armas de trascendencia.
Y es que, desde su conversión en Concejo autónomo, pocos
acontecimientos han sacudido el quehacer de las gentes de estas tierras,
dedicadas fundamentalmente a las actividades del sector primario, entre las que
alcanzó gran importancia en la vid, siendo en otro tiempo Pesoz el Concejo
proporcionalmente más vinícola de Asturias.
Ya en la década de los cincuenta, afecta al Concejo la
construcción de la presa de Salime que, en parte, se halla en éste término
municipal, y que tendrá su reflejo en un fulgurante y breve crecimiento demográfico,
antes de iniciar un continuado éxodo poblacional, acompañado de un
empobrecimiento relativo generalizado que ha llevado a Pesoz a ser uno de los
Concejos asturianos con menor renta per cápita.
Entre los personajes ilustres que ha dado el Concejo
destacamos los siguientes:
q
Juan Alonso Villabrille y Ron, nacido en Argul en 1663, escultor que desarrolló su obra en Madrid.
q
Domingo Pérez de Barcia, escritor y sacerdote perteneciente a la
congregación de San Felipe Neri, nacido en Villarmarzo a mediados del siglo
XVII.
q
Del linaje de los Ron destaca Álvaro Díaz de Ron, que fue gobernador
de Asturias; y, ya en el siglo XIX, fray Juan Bartolomé de Ron y Menéndez de
Luarca, teólogo, general de la orden de San Benito y abad del monasterio de San
Martín en Santiago.
q
Destacan también las casas nobiliarias de los Álvarez Villamil, en
Sanzo y Álvarez de las Lozas, en Pelorde.
1.2.
ESPECIAL REFERENCIA AL NÚCLEO DE ARGUL.
En cuanto al origen del nombre del pueblo de “Argul”,
según Xosé Luis García Arias, hay que buscarlo en un derivado del latín “area-areum”,
junto con otros nombres de lugar asturianos que empiezan por ar- como
podrían ser los siguientes: Aramanti (Sariego), Aramar (Gozón), Arayón,
Arbolende y Ardaliz (Cangas del Narcea), Arxibil y L’Aragustín (San Martín
del Rey Aurelio), Arguiol (Castropol), Aramil (Siero), L’Argusan (Salas), Arlós
(Llanera), Armeirín (Castropol), Arnoste (Aller), Arpandi, Arbezu y L’Arbellía
(Villaviciosa), Aristébano (Valdés), Armayor (Cudillero) o Arbón (Villayón).
Del latín “aream” proviene la palabra asturiana “era”, que
significa “lugar cercano a la corra o cuerria donde se abren los erizos de las
castañas” (“corripia”, en la zona occidental), y también
“semillero”. Sin embargo, el mismo autor reconoce sus dudas acerca de si
todos los anteriores nombres deben ser interpretados como derivados de “aream-areum”
tanto más cuanto que también podrían explicarse partiendo de la también
palabra latina “agru”, que significa “campo cultivado, tierra de labor”.
La referencia más antigua del pueblo de la que tenemos
constancia es un documento de 30 de mayo de 972, en el que, según S. García
Larregeta aparece “La villa de Argul”
(“Colección de documentos de la
Catedral de Oviedo, 1962”).
Como curiosidad, reproducimos a continuación un texto de
finales del siglo XVIII, que se conserva en los laterales y dintel de la entrada
de una edificación en la capital del Concejo. Podemos pensar que dicho edificio
estuvo dedicado a hospital o asilo. En la inscripción se hace referencia al
responsable de la construcción de la casa, un vecino de Argul:
|
|
AVE MARIA PVRISIMA JESVS
MARIA I JOSE E |
|
|
|||
|
AÑO DE 1792 |
|
|||||
|
|
E S T A
C A S A |
|
EL QVE
ENTRARE EN
ESTA |
|||
|
|
LAIZO A SV COSTA |
CASA MIRE COMO
A DE |
||||
|
|
I ESPENSAS DON |
BIVIR QVE EN SV MANO
ES |
||||
|
|
DOMINGO
ALONSO |
TA LA ENTRADA
I EN
LA |
||||
|
|
MAGADAN
BEZINO |
DE DIOS
EL SALIR
SERAS |
||||
|
|
DE ARGVL
EN TA |
ONBRE RECOJIDO DE
VRDA |
||||
|
|
RRENO SVIO PROP |
D SERAS ONRRADO
TRAVAJA |
||||
|
|
IO |
I
NO PIDIRAS GASTA POCO I LO TENDRAS |
||||
Madoz, en su “Diccionario”,
presta mayor atención al lugar de Argul
que al resto de las entidades de población del Concejo, con la única excepción,
lógicamente, de la capital. Ello nos lleva a pensar que dicho pueblo tenía
bastante importancia dentro del Concejo a mediados del siglo XIX. Dice el
mencionado autor lo siguiente:
“ARGUL. Lugar
en la provincia y diócesis de Oviedo, partido judicial de Grandas de Salime,
ayuntamiento y feligresía de Pesoz. Situado en una pendiente a la izquierda del
río Agüeira. El término se extiende como ½ legua de radio y confina por el
norte con Lijou, por el este con el de Sequeiros. Le baña el citado Agüeira,
pero sus abundantes aguas no se utilizan por lo escabroso que es el terreno de
sus márgenes; le cruzan dos puentes llamados de Villarín y Pelorde, ambos de
madera, estrechos y elevados situados sobre peñas encrespadas. El terreno
roturado es fértil, 60 fanegas de tierra están destinadas a cereales y otras
tantas al viñedo. Los caminos son locales y medianamente reparados. El correo
se recibe de la capital del Ayuntamiento. Produce centeno, maíz y vino, trigo,
patata y castaña. Industria: la agrícola. Población: 30 vecinos, 160
almas.”
Según el “Atlas Nobel”, de entre los pueblos de Pesoz, por su carácter pintoresco, sobresale Argul, uno de los más antiguos del Concejo, con amplias casas de piedra,

levantadas sobre las rocas, que en algunos casos se han
construido sobre el propio muro del camino dejando túneles en el medio para el
paso de las personas y del ganado. La aldea se ha visto afectada por el éxodo
rural, que ha llevado a América a muchos de sus pobladores, lo que hace que el
estado de conservación de las casas sea, en ocasiones, bastante deficiente.
También se conserva la arquitectura tradicional en otros pueblos como Lijou,
Brañavieja o Pelorde. En la misma obra se destaca: “la arquitectura
tradicional de los núcleos de Argul
y Lijou, cuyas macizas construcciones de pizarra, de gruesos muros, forman
estrechos pasajes bajo las viviendas o se entrecruzan con el camino, formando
los llamados “túneles de las callejas”. Las casas se enlazan, además, por
medio de corredores altos que permiten pasar de unas a otras sin salir a la
calle, constituyendo un característico caserío.”
De la obra “Asturias
a través de sus Concejos” (1998) obtenemos los siguientes comentarios:
“Cultura y Arte en Pesoz.- La arquitectura popular utiliza la pizarra como
elemento esencial. Argul y Lijou
presentan compactas construcciones de pizarra, cuyos muros conforman estrechos
pasadizos o túneles de “caenllas”
(callejas) y se conectan a través de corredores en su parte superior.
Argul conserva la casa del Escultor y, junto con Lijou, ofrece los
mencionados túneles estructurados por los muros de las casas.”
Vemos los datos del “Diccionario
Geográfico de Asturias”, de 1999, referidos a Argul: “Aldea de la
parroquia de Pesoz. Está a 4,6 kilómetros de la capital del Concejo y tiene 19
habitantes. Con cuatro viviendas familiares, sólo una carece de moradores. Está
situada en un emplazamiento de ladera, a 300 metros de altitud y en la margen
izquierda del río Agüeira. Una carretera local la conecta con la AS-12, que
conduce a Grandas de Salime. Está en el sector noroeste del Concejo y a su
occidente se localiza el pico Pallalín, de 732 metros.”
Destaca el incesante descenso de la población del pueblo,
como en todo el Concejo y, en general, de toda la zona occidental de Asturias.
En el momento de redactar esta memoria, enero de dos mil uno, están
empadronadas con residencia en Argul
diecisiete personas, aunque el número real de habitantes es ligeramente menor.
Como curiosidad, las fiestas en honor a San Antonio,
tradicionalmente celebradas en el pueblo, también han desaparecido.
Desde una perspectiva más literaria, vemos las
impresiones que recientemente ha causado el pueblo en algunos de sus visitantes:
Hay que adentrarse en el intrincado caserío y observar de
cerca las macizas y compactas construcciones de piedra y de gruesos muros. Y
perderse por los túneles y pasadizos de las callejas, algunos de más de 20
metros, que se forman debajo de las viviendas, unidas en su parte superior por
altos corredores de madera que permitirían recorrer el pueblo de arriba abajo
sin pisar el suelo.
Siempre se cita Argul
como el pueblo más antiguo del Concejo, aunque se desconoce, a ciencia cierta,
en que época tuvo lugar su primer asentamiento. Quizá en la Edad Media, quizá
antes, quien sabe. No hay documentación al respecto. Lo único cierto es que
supo permanecer inalterable, tal cual era, a través del paso de los siglos.
Hoy, atravesando sus pasadizos y deambulando por sus callejas, sentimos como si
nos trasladasen muchos años atrás en la máquina del tiempo.
Cuando nos vamos de Argul
es como si nos fuésemos de un castro celta. Estuvimos paseando por el tiempo.
Haciendo una excursión por su intemporal belleza.”
En el suplemento “Occidente
Semanal”, del diario La Nueva España, (15 de Julio de 2000), aparece un
reportaje sobre Argul. De él
extraemos los siguientes párrafos:
“Se trata de un pueblo de tan honda personalidad que a
nadie deja indiferente. A unos para mal, porque no asimilan los pueblos con
siglos de historia a sus espaldas y con las señas de identidad evidentes de
despoblamiento, y a otros para sorpresa agradable ante su belleza seductora y
original.
En Argul salta
a la vista que la marcha de vecinos ha dejado una huella profunda en muchos
casas destechadas, semiderruidas y envueltas por la maleza, pero eso forma parte
también del misterio y del encanto, y quien se acerque allí y dé un pequeño
paseo por las callejas y a través de las complicadas casas no saldrá
defraudado, porque el pueblo es un conjunto armónico de perspectivas múltiples
y sugerentes.
El descenso paulatino de la población incide en las
construcciones y en que de las 30 casas del pueblo sólo están habitadas siete
u ocho.
La gente tiró hacia la zona central de Asturias, pero
también mucha se lanzó a la emigración, hasta el extremo que algunos
habitantes de Argul han señalado que
se habían encontrado con más vecinos en Montevideo que en el propio pueblo.
Al margen de la armonía y del trazado original del
pueblo, lo que más llama la atención es lo que ellos denominan como “veiriles”,
que son una especie de túneles en algunas callejas del pueblo. Y es que Argul está lleno de pequeños pasadizos por debajo de las
viviendas. Es un pueblo en el que algunas casas no han necesitado cimentación
alguna, de modo que están edificadas sobre la roca misma, pero algunas
construcciones van más lejos y las paredes se han levantado a partir del muro
del camino. Con este sistema, además de una sólida edificación, las viviendas
ganan amplitud, porque se edifica sobre el propio camino, dejando un pasadizo
para el tránsito de las personas y de los animales, llegando en algunos casos,
como en la casa de “Vilar”, hasta 20 metros.
Otras casas ofrecen también el encanto de comunicarse
entre ellas mediante un corredor de madera que las cruza en la parte superior y
facilita el paso de una a otra sin necesidad de salir a la calle, lo que les da
un aspecto íntimo y acogedor.”
1.
EL PATRIMONIO ETNOGRÁFICO Y SU VINCULACIÓN CON INICIATIVAS DE
DESARROLLO LOCAL.
La propagación y difusión del patrimonio etnográfico
condujo a la aparición de un buen número de museos etnográficos, donde se han
intentado rescatar los modos de vida de una sociedad preindustrial, a través
del utillaje, pero a veces también con la conservación o restauración de
edificios vernáculos. Vemos ejemplos de esta realidad:
adaptando una edificación existente en el pueblo,
las antiguas escuelas, que mantendrá su finalidad cultural. El pueblo de
Pelorde se caracteriza, como Argul,
por conservar su arquitectura popular, los caseríos son de piedra con lajas de
pizarra y tiene como aliciente la posibilidad de degustar el vino que aún
elaboran, como hace siglos, sus habitantes.
Ø
periódicamente se realizan exposiciones monográficas
y se ofrece a los visitantes la posibilidad de ver a los artesanos practicar los
oficios con que los habitantes de la comarca se tuvieron que enfrentar al medio
natural. A las primitivas instalaciones (corral, casa y cabanón), se añadió
el hórreo, la panera, la era, el molino, la casa del molinero y el “cortín”.
Está prevista una nueva ampliación que albergará comercio de ultramarinos
mixto, sala dedicada a la ganadería, fabricación de productos lácteos,
cocina, horno, cuadra y pajar; peluquería, apicultura, artes de caza y pesca,
sistemas de iluminación, sistemas de pesas y medidas y fábricas de chocolate y
gaseosas.
obligada visita a la Casa, para luego desplazarse
hacia un “cortín” cercano, con el
fin de ver un tipo de explotación tradicional. Posteriormente se visitará un
colmenar moderno, finalizando en la planta de la una empresa apícola, en donde
se seguirá el proceso que sufre la miel desde su llegada a la planta hasta su
envasado.
un viejo molino, se reinicia la ascensión bajo bosques de
castaños y pinos, para proseguir a media ladera entre prados y terrenos de
labor hasta la aldea de Argul. Este
pueblo, hoy casi abandonado, constituye una de las mayores singularidades
arquitectónicas del occidente asturiano. El regreso a Pesoz se realiza a
orillas del río Agüeira, que se cruza casi en su confluencia con el Ahío, por
el denominado Puente de Argul.
En general, el estado de conservación de Argul
es muy malo, debido al descenso de la población que lo ha dejado casi
deshabitado.
VALORACIÓN GENERAL DEL NÚCLEO.
Materiales: Cerramientos de mampostería y cubiertas de
pizarra.
Descripción tipologica: El pueblo de Argul, hoy
casi abandonado, constituye una de las mayores singularidades arquitectónicas
del Occidente asturiano. Sobrias edificaciones de piedra se apoyan en el roquedo
natural y los muros de cierre de las fincas, formando un arracimado complejo de
pasajes subterráneos bajo las propias casas que se denominan “Túneles
de las callejas”.
Asentado sobre montaña baja (a unos 300 metros de altitud), la complejidad orográfica, acentuada por la excavación del río Agüeira, ha dificultado extraordinariamente las posibilidades del núcleo, tanto desde la perspectiva de su emplazamiento –sobre roca madre y ladera excavada- como de su situación, esto es, su relación con otros asentamientos. Todo ello confiere al núcleo unas condiciones de poblamiento montano, abrupto y aislado.

El conjunto es abigarrado y su configuración parece
cerrarse sobre si misma, a modo de anillo concéntrico, estableciendo mecanismos
de comunicación (además de los caminos básicos internos) entre edificios a
base de galerías y túneles, por medio de los cuales, además de relacionar
elementos de una misma casería, resuelven servidumbres de paso.

ELEMENTOS MÁS DESTACADOS.
Las dos capillas relacionadas con el lugar de Argul (San Antonio de Padua y San Miguel), son prueba del arraigo de la Iglesia en la vida tradicional de nuestra región, ya que, como hemos visto, el pueblo nunca debió tener más de treinta casas habitadas.
CAPILLA DE SAN ANTONIO.
Época: Siglo XVIII.
Uso actual: Religioso.
Descripción tipológica:
Erigida sobre roca madre, la capilla es de nave única y cabildo, con planta
rectangular y cabecera plana, resolviendo la cubierta de ambos espacios a tres
aguas. El hastial se remata con espadaña de un solo ojo, con arco de medio
punto, rematada por frontón.
Construida con mampostería de pizarra y cuarcita, el
acceso al interior se realiza por puerta de tablazón adintelada. Posee un vano
de luz, estrecho y vertical, en la pared sur, que ilumina el altar.
El interior se encuentra pintado con sencillas
decoraciones geométricas y florales. En la pared del testero aparece un hueco
cegado, con arco de medio punto que señala la posibilidad de otro cuerpo, o
acceso a otra edificación, quizás el antiguo presbiterio, hoy desaparecido.
CAPILLA DE SAN MIGUEL.
Época:
Siglo XVIII.
Uso
actual: Religioso.
Descripción tipológica:
Situada en el antiguo camino de Argul
a Pesoz, se trata de una ermita de nave única y cabildo, con planta rectangular
y cabecera plana, resolviendo la cubierta de ambos espacios a tres aguas, con
losas de pizarra. El axial se remata con espadaña de un solo ojo, con arco de
herradura.
Construida con mampostería de pizarra y cuarcita, el acceso al interior se realiza por puerta de tablazón, enmarcada por dos ventanales con enrejado de madera sobre pretil. Recientemente se ha hecho una excavación en la ladera para eliminar las humedades.
Uso actual: Abandonada.
Descripción tipológica:
Conjunto agropecuario con cierta complejidad derivada de varios elementos
estructurantes de carácter inevitable: planos topográficos a distinto nivel,
roca madre de gran resistencia y camino de servidumbre que cruza de Norte a Sur
la propiedad.
El elemento más contundente es un edificio
rectangular, de gran longitud, sustentado por altos muros de mampostería y
construido en tres momentos cronológicos diferentes, con continuidad en la
planta superior (dependencias y habitaciones); en la inferior, el primer cuerpo
desaparece para dar paso a un zaguán; en el segundo la planta baja está
destinada a cuadras, mientras que el tercero tiene tres pisos, con el bajo para
cuadras. El primero y tercer cuerpos tienen dimensiones similares y planta
cuadrangular,
mientras que el intermedio es rectangular y con mayor
longitud. La fachada que da al Sur se resuelve con galería de madera.
Las plantas bajas comunican
directamente con el camino de servidumbre, convertido en túnel (de unos 20 m de
longitud y formado por los muros en un lateral, y por la propia roca en el otro)
por mor de la continuidad espacial que se establece entre la planta superior del
edificio descrito y otro, dispuesto perpendicularmente a aquel y enclavado en
una cota superior, donde se ubican habitaciones y cocina. Este segundo edificio
se abre a un pequeño patio, el cual tiene comunicación con otro en el que se
erige una torre cuadrangular, sobre una cota superior.
El conjunto, parte del cual se cimenta sobre la roca en su
superficie, se construye con muros de “gran potencia” que acentúan la
rotundidad y presencia volumétrica respecto a la estructura del núcleo.
Torre y edificaciones auxiliares adosadas se encuentran es
estado de ruina.
CASA DEL ESCULTOR.
Época: Siglo XVII.
Estilo: Popular.
Uso actual: Abandonada.
Descripción tipológica: Se trata de un edificio formado por dos
cuerpos disimétricos, con tres plantas, a cuatro aguas y construido en
mampostería de cuarcita y pizarra, con los vanos remarcados por sillares
irregulares.
El interés descansa por ser el lugar de nacimiento del
escultor J. Alonso de Villabrille y Ron, 1663, escultor barroco de la corte de
Felipe V, que colabora en numerosas obras del Madrid borbónico, entre ellas las
estatuas del Puente de Toledo y el Hospicio de San Fernando.

CASA MONXARDÍN.
Época: Siglo XVII.
Materiales: Cerramiento de mampostería y cubiertas de pizarra.
Uso actual: Casa de Aldea.
Descripción tipológica: La edificación principal tiene forma de
“L”, con un patio, una torre de dos plantas, todo ello dando a un corral
cubierto parcialmente. En la planta semisótano hay un local destinado a almacén
de aperos y antiguos establos, hoy en desuso. En la planta baja se encuentra la
vivienda, con el acceso a través de la “lareira”.
Desde esta dependencia se accede a los dormitorios, cocina, salita distribuidor,
con una comunicación interior con la planta superior a través de una escalera.
La estructura portante vertical está formada por muro
perimetral de mampostería, y la cubrición del edificio está realizada con
pizarra.
Se ha rehabilitado recientemente para destinarla a
alojamiento turístico Casa de Aldea, manteniendo el tradicional nombre de
“Casa Monxardín”.

CASA DE BASTIÁN.
Estilo:
Popular.
Uso
actual: Residencial.
Descripción tipológica: Casa de dos plantas y forma casi cuadrada.
Construida con muros de mampostería de pizarra y cuarcita sin revocar. Cubierta
a tres aguas de losas de pizarra.
Fachada principal orientada al mediodía, tiene un
corredor volado apoyado por un lado a uno de los cuerpos de la casa y por otro a
un rústico pilar. Las balaustradas son barrotes sencillos de sección cuadrada.
Carece de decoración. Debajo del corredor tiene un portal, donde en la
actualidad ha quedado abandonado un carro.
Desde aquí se accede a la
vivienda, que cuenta con dos vanos de entrada, ambos de madera.
Posiblemente, y como sucede a partir del siglo XVIII en la
casa rural asturiana, con el fin de obtener más espacio y separar el ganado de
las personas, la planta baja se utilizaría de cuadra, la cocina también solía
estar aquí, mientras que en el piso alto estarían los cuartos de dormir y la
sala.
El cuarto lateral se abre al exterior con un balcón en el
que, a diferencia del corredor, se ha cuidado mejor la factura. Se enmarca todo
él con madera y balaustres que imitan el contorno tornado. Se trata de un vano
amplio que da luminosidad a la vivienda y que contrasta con el ventano del piso
terreno de dicho cuerpo, ligado a las viviendas antiguas asturianas de una
planta.
CASA CANGAS.
Estilo: Popular.
Uso actual: Abandonada.
Descripción tipológica: Casa
de dos plantas y forma casi cuadrada. Construida con muros de mampostería de
pizarra y cuarcita sin revocar. Cubierta a cuatro aguas de losas de pizarra.
Asociada a esta casa se conserva una torre.
La fachada principal orientada al mediodía, tiene un
corredor volado sobre una rústica viga. Los balaustres son barrotes sencillos
de sección cuadrada. Carece de cualquier tipo de decoración.
CASA COLOMBO.
Estilo: Popular.
Uso actual: Abandonada.
Descripción tipológica: Edificación de planta en forma de “C”,
cuya abertura se cierra con muro y portal de entrada de piedra, dejando un patio
interior.
Esta casa formó parte de las muchas posesiones que tuvo
la familia Ron, históricamente vinculada al Concejo de Pesoz.
Asociada a esta casa, se
conserva una pequeña torre, de planta cuadrada que está situada a escasos
metros. Junto a esta torre se celebraban antiguamente las reuniones de los
vecinos del pueblo.
CASA VENTURO.
Estilo: Popular.
Uso actual: Abandonada.
Descripción tipológica: Se trata de una edificación de planta
compleja. Una servidumbre de paso atraviesa el inmueble, por lo que la
construcción se ha adaptado al camino, dejando libre el paso a través de un túnel.
Casa
Venturo.

CASA CANCIO.
Estilo: Popular.
Uso original: Residencial/agropecuario.
Uso actual: Abandonada.
Descripción tipológica:
Edificación de planta compleja. Sus dos cuerpos principales, separados por un
camino, se unen en la parte superior, manteniendo, de este modo, una servidumbre
de paso. El más pequeño de los edificios tiene forma de torre.
EDIFICIOS AUXILIARES.
Se conservan en Argul
varias bodegas, aunque su estado de conservación es, en general, muy
deficiente. Entendemos la bodega estrictamente como lugar para guardar y criar
el vino, ya que, como hemos destacado anteriormente, Pesoz ha sido uno de los
Concejos de mayor producción vinícola de Asturias.
Existen, naturalmente, muchos edificios auxiliares de las
viviendas, como cuadras, pajares, almacenes, etc., debido a que la actividad
principal de los habitantes de Argul ha sido, y sigue siendo, la
agropecuaria.
Junto al riachuelo que cruza la aldea hemos observado la
existencia de una edificación que probablemente haya sido un molino, aunque su
deficiente estado de conservación no nos permite asegurarlo. También, como en
la mayoría de los pueblos, existe un lavadero, aunque, en este caso, no se
trata de una construcción muy antigua.
EL HÓRREO Y LA PANERA.
Según el Diccionario de la Real
Academia “hórreo” es un edificio de madera a cuatro aguas (en algún caso a
dos), aislado, y sostenido en el aire por cuatro pilares o más, en el cual se
guardan granos y otros productos agrícolas. Este tipo de construcciones se
extendió por toda la cornisa cantábrica, aunque hoy día sólo aparecen en
Galicia, Asturias y esporádicamente en el noroeste de León. El hórreo sufre
pocas modificaciones a lo largo de sus siglos de existencia; quizás, la
variante más destacada que encontramos a lo largo de toda la geografía
asturiana se produce a principios del siglo XVII, y va a presentar unas características
tan plenamente definidas que llegará a ser motivo de nueva denominación: la
panera. El motivo que mueve esta modificación es la abundancia de productos
para conservar, al imponerse el cultivo del maíz. Esto va a exigir una ampliación
en la planta del hórreo y, por ello, se alargan dos de sus trabes (vigas de la
caja) tomando la planta forma rectangular. Al haber una mayor estructura fue
necesaria la incorporación de un número mayor de pegollos (6 u 8, e incluso
12) y una viga cumbrera en el tejado que siguiera permitiendo la cubrición a
cuatro aguas sobre pares y tirantes.
Según el censo realizado por el Ministerio de Educación
y Ciencia en los años setenta, en el término municipal de Pesoz hay diecisiete
hórreos y tres paneras. De los diecisiete hórreos, todos tienen una antigüedad
de más de cien años, y hay dos del siglo XVIII. Dos de las tres paneras tienen
más de cien años. Todos están cubiertos de pizarra. En cuanto a los pegollos,
el 20% son de piedra y el 80% restante de madera. En Argul se conservan dos hórreos
y una panera.
En áreas con predominio de pizarra (como el occidente asturiano) esta roca facilita la construcción de pegollos de mampostería pizarrosa; sólo en algunos casos aislados aparecen los pegollos monolíticos de este material. En cualquier caso, hemos de apuntar que, aunque hoy día son escasos, los pegollos de tradición más antigua son aquellos que nacieron a partir de la madera, hoy más abundantes en zonas de montaña en donde también intervendrían razones de tipo económico. En los hórreos de la montaña del occidente asturiano, cubiertos con pizarra, los pegollos muestran gran variedad, y así aparecen los de una sola pieza en forma troncopiramidal, bien de pizarra, madera, arenisca o granito; o de forma troncocónica de mampostería pizarrosa y también monolíticos de granito o pizarra. En Argul encontramos un hórreo con pegollos monolíticos de pizarra. El otro, debido a su estado ruinoso, carece de pegollos. La única panera tiene pegollos de madera.
Asentar
la población local y facilitar las condiciones para su inserción laboral
requiere la puesta en marcha de una estrategia de cambio radical que suponga la
sustitución de las actividades productivas vigentes, anquilosadas e
insolventes, por otras nuevas. La introducción de nuevos sistemas de producción
no resulta sencilla, máxime cuando no se cuenta con el apoyo institucional
adecuado. Por ello, la implicación de entidades representativas y de acreditada
relevancia social resulta necesaria para el nacimiento de actividades
sostenibles y económicamente rentables que, de otro modo, encontrarían serios
obstáculos para su creación y difusión.
Es
en este marco de cooperación para el desarrollo donde se encuadra la iniciativa
propuesta: la rehabilitación de un pueblo como museo vivo y centro de promoción
de los productos típicos locales.
DESCRIPCIÓN DE LA INICIATIVA
Será
objetivo general del proyecto
La rehabilitación del pueblo de
Argul, en el Concejo de Pesoz, para la construcción de un museo vivo y un
centro de promoción y venta de los productos locales, así como otros servicios
complementarios.
Las
casas, tras haber sido acondicionadas y dotadas de las instalaciones básicas,
albergarán distintos talleres artesanales:
·
Taller de madera: carpintería artesanal, cestería, conquería, talla...
·
Taller textil: telares, cuero, lana, redes...
·
Taller de cerámica: arcilla roja y negra...
·
Taller de cantería: talla de piedra, pizarra...
·
Taller del metal: forja, joyería...
Además, se dispondrá de una superficie aparte dedicada a
sala de exposiciones y conferencias,
donde se impartirán charlas y cursos específicos relacionados con la artesanía,
la etnografía, la agroalimentación, la cultura popular, etc.
Se
habilitará también una tienda-museo,
con exposición y venta de piezas y productos elaborados en el poblado. Habrá
una exposición etnográfica permanente, de carácter didáctico, formada por
piezas recuperadas y restauradas de indudable valor antropológico, así como
por reproducciones de obras halladas en las excavaciones de la zona, cuyos
originales se hallan en frías vitrinas de museo, lejos de su lugar de origen.
En la parte alta del pueblo se pueden restaurar varias
casas como alojamientos rurales,
decoradas de modo tradicional (cocina llariega, una gran sala como pieza central
de la casa...). Se acondicionará una taberna típica, con restaurante, donde se
podrá degustar la rica gastronomía de la zona.
Todos los productos y servicios se comercializarán con un logotipo representativo, distintivo que avale su calidad y su carácter tradicional y endógeno. La entidad promotora del proyecto tendrá la exclusividad de uso y distribución de esta marca.
LOCALIZACIÓN: ASPECTOS
GENERALES DEL CONCEJO DE PESOZ. JUSTIFICACIÓN DEL EMPLAZAMIENTO: ARGUL.
Situado en la zona del alto Navia, en el occidente de
Asturias, Pesoz es un concejo pequeño, de 38,97 Km2., con un relieve
accidentado que ronda en las altitudes máximas los 750 m. Montaña de altitud
media y pequeños y profundos valles caracterizan el agreste paisaje; pese a
ello, su relieve, aunque difícil, es menos accidentado que el de los concejos
vecinos.
De precarias comunicaciones, su eje principal es la
carretera AS-12, que asciende hacia Grandas de Salime desde Navia y discurre en
la mayor parte del territorio de Pesoz paralela al río Agüeira.
La población se concentra en pequeños núcleos de
población, asentados en los llanos de los valles, al abrigo de las pendientes.
La emigración sufrida en el concejo en los últimos decenios lo sitúan como
uno de los menos densamente poblados de Asturias, con sólo 6,88 habitantes/Km2.
cálidas y resguardadas se mantiene el cultivo del viñedo,
siendo Pesoz uno de los últimos reductos
vinícolas del occidente asturiano.
Los recursos económicos
proceden fundamentalmente de la actividad agropecuaria, con una ganadería
vacuna de alta montaña y una agricultura caracterizada por el cultivo
forrajero.
Próximo a la capital municipal se encuentra el pueblo de
Argul, uno de los más antiguos del Concejo, con amplias casas de piedra
levantadas sobre las rocas, que en algunos casos se han construido sobre el
propio muro del camino dejando túneles en el medio para el paso de la gente y
el ganado, túneles que pueden medir hasta 20 m.
1-
La situación geográfica.
Pesoz
es paso obligado de camino a Grandas de Salime, tanto desde la carretera que
comunica este Concejo con Navia, cabecera comarcal donde se centralizan los
servicios para la población de los municipios circundantes, como desde la vía
de acceso de la Comarca de Oscos y la Comunidad Gallega. Se halla en Grandas de
Salime el museo etnográfico más prestigioso de Asturias (y, según los
expertos, uno de los más interesantes de España, tanto por el número de
piezas expuestas como por sus colecciones monográficas o temáticas). Este
museo cuenta con miles de visitantes anuales, quienes, sin embargo, no reciben
una explicación exhaustiva del por qué o para qué de lo allí expuesto. La
creación de un centro vivo de artesanía, donde se pueda contemplar el proceso
de elaboración de los distintos objetos, elementos o productos al tiempo que éstos
se puedan adquirir, resultaría un complemento necesario de los recursos ya
existentes.
2-
El patrimonio cultural, monumental y arquitectónico.